No es un cuento chino

En China se fabricaron 28.118.794 vehículos durante el año 2016, un 14,76% más que en el 2015 y se vendieron, según las estimaciones de la China Association of Automobile Manufacturers (CAAM), unos 26 millones de vehículos, un 6% más que el año anterior.

The Chinese Automotive Industry in 2016, un estudio de IESE, CEDARS y CEIBS dice que el Fondo Monetario Internacional cree que el parque de vehículos chino superará en 2030 al de Estados Unidos y que en el 2050 habrá, sólo en China, más vehículos de lo que hoy circulan en todo el mundo. China es el mayor productor de automóviles del mundo, fabrica más coches que la suma de Estados Unidos y Japón (segundo y tercer puesto en el mundo respectivamente). Aunque apenas exporta el 3% de su producción. Es decir, casi toda su producción se consume dentro de la propia China y además importan vehículos fabricados fuera de sus fronteras.

Coche eléctrico en chinoUn estudio de Mckinsey pone de manifiesto que en China se fabricaron 375.000 vehículos eléctricos (en la imagen puedes ver como se escribe vehículo eléctrico en chino), el 43% de los fabricados en todo el mundo, y ya hoy en el parque chino hay más vehículos eléctricos que en Estados Unidos. Hoy día un consumidor chino puede elegir entre unos 75 diferentes modelos de vehículo eléctrico, más que en cualquier otro país del mundo.

En nuestra web www.posventa.info publicamos el pasado 2 de octubre que los fabricantes de vehículos con un volumen de ventas anual en China de más de 30.000 unidades deberán acumular créditos para los llamados vehículos de nuevas energías equivalentes al 10% de las ventas anuales para 2019, nivel que ascendería al 12% para 2020, de acuerdo a un comunicado del Ministerio chino de Industria. Es decir, o venden esas cuotas de vehículos o provisionan fondos por ese importe ante las autoridades chinas. La alternativa se presenta en forma de multas, e incluso la pérdida de la licencia para operar en el mercado chino.

El New York Times, el pasado mes de julio, en un artículo de Patrick Hertzke, Nicolai Müller, and Stephanie Schenk (China’s electric-vehicle market plugs in) recordaba que General Motors y Ford han dado a conocer planes para incorporar un total de 33 nuevos modelos de vehículos eléctricos a su oferta. G.M. y Ford dio a conocer planes para agregar un combinado 33 modelos eléctricos a sus alineaciones. En su artículo los autores exponían que China está reclutando algunos de los mejores talentos de ingeniería eléctrica de todo el mundo. Al tiempo China acoge un buen número de empresas dedicadas a la fabricación de piezas esenciales para ensamblar los coches eléctricos.

El día 17 de noviembre publicamos en nuestro boletín de noticias que El Grupo Volkswagen ha comunicado que planea gastar 10.000 millones de euros para el año 2025 para desarrollar y fabricar vehículos híbridos totalmente eléctricos y enchufables, ya que busca cumplir con las próximas y estrictas normas en China. El grupo pretende lanzar 15 modelos nuevos durante los próximos dos o tres años, y 25 adicionales después de 2025. De este modo Volkswagen prevé vender 400.000 vehículos de energías alternativas en China para 2020 y 1,5 millones, para el año 2025. Un dato, poner un nuevo vehículo en el mercado es un proceso de tan solo cuatro años.

En este mismo blog, el pasado 13 de noviembre, publiqué que “Un reciente informe de Bloomberg New Energy Finance, hace un ejercicio de prospectiva sobre lo que llaman “Revolución del coche eléctrico”. Su bola de cristal augura que, en 2022, tras el descenso de precios de las baterías y de los propios coches eléctricos despegarán sus ventas. En 2040, las ventas mundiales de coches eléctricos llegarán a los 41 millones de vehículos, el 67 % de los coches que se venderán ese año en todo el mundo. Para entonces los coches eléctricos supondrán un 35% del parque mundial de automóviles.

Personalmente pienso que resulta obvio deducir de todos estos datos que China, con un terrible problema de contaminación que debe acometer, va a aprovechar su fortaleza y sus posibilidades de inversión para ocupar una posición de liderazgo industrial y tecnológico en materia de vehículo eléctrico y que la industria del automóvil, estadounidense, japonesa o europea no tiene más remedio que acelerar en ese terreno si no quiere “perder comba”.

Por supuesto conozco las dudas expresadas, entre otros, por Cepsa, una mezcla de excepticismo, mirada sólo a corto plazo y autocomplacencia. Ricardo Oliveira, promotor de World Shopper Conference Iberian 2018, explica en un artículo las opiniones a favor y en contra de la electrificación del automóvil. En el lado de quienes la defienden “se mezclan motivaciones genuinas con intereses políticos y estrategias de marketing”. ¿Las infraestructuras? Una decisión política, en nuestro caso europea, que se decantará según la presión de los distintos intereses cruzados y los hay tanto favorables como contrarios.

La realidad es tozuda y con o sin razón, salvo cambio de política en China (obviamente en una economía dirigida los cambios dependen del dirigente) el futuro de la industria del automóvil es eléctrico.

Cuento chinoEl cambio tecnológico no es un cuento chino. El poder económico  y de influencia de China en el mundo no es un cuento chino. Las previsiones de Bloomberg pueden quedarse cortas si China acelera (medios no le faltan) con el vehículo eléctrico y, creo, que eso tampoco es un cuento chino.

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